FSD 14.3.7 cruzó Puerto Rico bajo un aguacero.
Intervine una vez.
Ciento tres millas de Luquillo a Aguadilla en tiempo real, sin cortar los momentos incómodos. Esto es lo que hizo bien, lo que hizo raro y lo único que me obligó a tomar el guía.
Mira el viaje completo.
El video muestra la prueba de carretera de FSD v14.3.7, incluidos los momentos buenos, los incómodos y la única intervención.
Los números, sin retoque.
Una intervención, pero no por manejo peligroso.
En 103 millas de carretera puertorriqueña —autopista, tapón, túnel, aguacero y calle residencial— tomé el guía una sola vez, y no fue por nada peligroso: fue porque el carro me estacionó lejos de la máquina del ticket.
Lo que hizo bien y lo que salió mal.
Lo que hizo solo
- Se estacionó dos veces. En el cargador recorrió los pasillos, escogió una bahía y se metió de reversa entre dos carros. También lo hizo en la taquería. 1:58 5:19
- Esperó antes de cambiar de carril. Bajo lluvia, con un carro en el punto ciego, abrió la cámara del repetidor, esperó y entonces cambió de carril. 4:17
- Pasó los policías acostados sin ayuda. En la calle residencial al final redujo y volvió a acelerar por su cuenta. 6:03
- Ciclistas por la derecha. Dejó pasar a tres ciclistas por el paseo sin pegarse ni salirse del carril. 1:07
Lo que salió mal
- Me dejó lejos de la máquina del ticket. Tomé el guía, lo acomodé y la racha volvió a cero. 0:17
- Tres alertas críticas en la evaluación. CPX-03, HES-02 y OBS-03 limitan la puntuación bruta de 8.5 a 5.0.
El carro lo celebró con confeti. 5:02
A mitad del regreso el carro llegó a cien millas seguidas con FSD enganchado y sacó una insignia de «100 mi» en la pantalla con confeti cayendo. No es una función que yo pidiera ni supiera que existía.
Suena a detalle tonto, pero dice algo: el sistema sabe cuándo lleva un buen rato sin que le tengas que ayudar, y lo cuenta. En este viaje el contador se reinició una sola vez, en el minuto diecisiete.
Una prueba real no es un laboratorio.
Pasamos junto a un accidente en la carretera y FSD lo manejó sin que yo tuviera que hacer nada. Lo digo porque pasó — pero no aparece en cuadro: revisé el metraje completo y no se resuelve nada identificable. Queda como testimonio mío, no como evidencia.
Tampoco es una prueba de laboratorio. Es un viaje real, con mi carro, mi ruta y el tiempo que hizo ese día. Otro día, otra carretera y otra lluvia pueden dar otra cosa.